Hay algo mágico en la costa cuando el sol todavÃa está apareciendo y todo permanece en silencio. En Quequén, el amanecer pinta el mar, la arena y los acantilados con tonos dorados y suaves que duran apenas unos minutos. Además, esa luz temprana tiene una delicadeza imposible de recrear más tarde en el dÃa. Fue […]









