Esta sesión de quinceañera en la rivera del rio Quequén nació de una idea especial y diferente. Además, la inspiración en Alicia en el País de las Maravillas aportó una estética soñadora, delicada y llena de pequeños detalles. Todo se ve suave y casi irreal bajo la luz del atardecer.
Luli es bailarina y queríamos combinar esa sensibilidad artística con un universo visual inspirado en cuentos. Por eso, trabajamos una propuesta con tonos pastel, movimientos delicados y una atmósfera muy etérea. Mientras el sol comenzaba a bajar, la luz envolvía cada escena de una manera increíblemente suave. Además, la gracia natural de Luli hizo que cada fotografía pareciera parte de una historia fantástica.
Disfruto muchísimo crear sesiones donde la imaginación también tiene un papel importante. En lugar de repetir ideas clásicas, me gusta construir propuestas visuales con personalidad y narrativa. Además, cuando una persona conecta con la temática, las imágenes adquieren muchísima más fuerza emocional. En esta sesión, la mezcla entre ballet, fantasía y luz pastel creó retratos muy delicados y visualmente poéticos.
Los quince años son una etapa perfecta para explorar ideas que reflejen personalidad y estilo propio. Sin embargo, las sesiones más memorables suelen ser las que se animan a salir de lo tradicional. Si estás buscando una portrait session de quinceañera, me encantará ayudarte a crear imágenes originales y llenas de magia.







