Esta sesión infantil en Mallorca la hicimos entre la playa de Alcudia y las calles de Valldemossa. Además, cada lugar aportó una energía completamente distinta a las fotografías. Por un lado, el mar y la arena transmitían libertad. Por otro, la montaña y el pueblo creaban una sensación más tranquila y rústica.
Rami es mi sobrino, vino desde Argentina a visitarme y aproveché cada momento posible para hacerle fotos. Mientras recorríamos distintos rincones de la isla, todo se transformaba naturalmente en una pequeña aventura. A veces corría descalzo por la playa. Otras veces exploraba calles antiguas y miraba todo con curiosidad. Además, al existir tanta confianza entre nosotros, la sesión tuvo una espontaneidad muy especial. No había presión ni poses. Solo juegos, movimiento y momentos reales.
Me encanta fotografiar la infancia desde un lugar libre y natural. Por eso, intento seguir el ritmo de cada niño en lugar de dirigir constantemente. Así, las imágenes conservan frescura y mucha personalidad. Además, combinar escenarios tan diferentes permitió construir una historia visual mucho más rica y dinámica. La luz mediterránea, los colores suaves y la energía de Rami hicieron el resto.
Las fotografías infantiles tienen un valor enorme con el paso del tiempo. Sin embargo, muchas veces no nos damos cuenta de cuánto cambian hasta volver a mirar esas imágenes años después. Por eso, siempre intento crear recuerdos honestos y llenos de vida. Si estás buscando una sesión infantil en Mallorca, me encantará ayudarte a guardar momentos auténticos en algunos de los lugares más bonitos de la isla.




















