Portal Nous nos recibió con un cielo nublado, barcos quietos y una luz suave perfecta para fotografiar. Además, el muelle aportó un escenario diferente y lleno de personalidad para esta sesión de pareja en Mallorca. Cada rincón tenía una estética simple y muy cinematográfica.
Con María y Dennis comenzamos la sesión cerca del puerto, aprovechando los barcos y el entorno marítimo de fondo. Mientras caminaban por el muelle, aparecían miradas tranquilas y momentos muy naturales entre ellos. Después, hicieron un cambio de outfit sencillo en tonos neutros y nos fuimos hacia la playa. Allí, todo se volvió todavía más espontáneo. Además, comenzaron a jugar, correr y olvidarse completamente de la cámara. Gracias a eso, surgieron retratos en blanco y negro llenos de movimiento y muchísima frescura.
Me encanta cuando una sesión cambia de energía sin perder naturalidad. Por eso, suelo aprovechar distintos escenarios dentro del mismo lugar para construir una historia más dinámica. En lugar de buscar imágenes demasiado producidas, prefiero que las fotografías transmitan sensación y conexión real. Además, los días nublados ayudan muchísimo a crear retratos más profundos y atemporales. En esta sesión, la mezcla entre texturas marítimas, tonos suaves y momentos improvisados hizo que cada imagen tuviera muchísima fuerza visual.
No hace falta un atardecer perfecto para crear fotografías especiales. Sin embargo, muchas veces los días grises terminan regalando las imágenes más interesantes. Si estás pensando en una sesión de pareja en Mallorca, me encantará ayudarte a crear recuerdos diferentes, naturales y llenos de personalidad.





























